Escribir es una manera de espantar fantasmas

UN LUGAR DONDE COMPARTIR LAS HISTORIAS QUE ESCRIBO.

lunes, 24 de abril de 2017

Decepción

Mi amiga Lola tardó cinco dias en abrir los ojos al nacer. Casi cincuenta años en quitarse la venda de delante y apenas unos meses en descubrir que el mundo del que se rodeaba era pura ficción.
La grieta bajo sus pies dejó al descubierto la lava de un volcán que mezclaba  fantasia y realidad. La gran mentira que le habían hecho creer durante toda una vida y la realidad que por fin se presentaba sin disfraz.  

lunes, 30 de enero de 2017

Detective privado.

El jueves pasado, por fin, contraté un detective privado. Hacía tiempo que quería hacerlo, pero  las dudas no me lo permitían, en cuanto llamaba al timbre empezaba a temblar incapaz de articular palabra alguna.
Entré, tomé asiento y empecé diciendo:
 -Señor Salgado, no quiero que piense que estoy loca, nisiquiera que soy  una excentrica aburrida, usted escuche con atención y después proceda a hacer lo que le pido. Quiero que me investigue, que me siga, saque fotos sin que yo me dé cuenta, urgue en mi vida, incluso la privada, en mi pasado....saque conclusiones y cuando acabe, llámeme, le pagaré como usted quiera, por adelantado si es necesario, pero no me deje con esta duda que no me deja vivir.
desde hace muchos años, vengo observando que casi nadie es quien dice ser, que muestran una cara falsa, dicen hacer una cosa y hacen lo contrario.
Me explico: Cuando en un juicio por corrupción, el politico de turno miente como un bellaco, lo hacen tan bien que es hasta creible. Muchas personas que dicen creer en Dios y seguir su doctrina, se olvidan rápido haciendo todo lo contrario. Políticos    salvadores de la patria que solo se salvan a ellos. En fin, señor salgado, quiero que me saque de dudas y me diga si realmente soy Elena Blanco, si pienso y actúo como creo que soy o formo parte de ese gran grupo que no acabo de entender.

sábado, 10 de diciembre de 2016

Por fin sábado!

Los fines de semana me aburría sobremanera, hasta que descubrí  que las redes sociales daban un juego tremendo.
Los sábados, antes tediosos, ahora eran deseados. leía una noticia y entraba en el enlace, daba mi sincera opinión y recibia respuestas variadas; también llegaban los insultos a los que hacía caso omiso, hasta que un dia descubrí el placer de insultar a todo aquel que no opinara como como yo.
Nooo!!! Mis insultos eran estudiados e inteligentes, nada de insultar al azar.
Me hice con un grupo de seguidores que pronto fueron numerosos, aplaudian cada intervención y esperaban la siguiente.
Poco a poco se convirtió en una adicción, deseaba que llegara el sábado solo para contestar a mis contrincantes. Buscaba y rebuscaba las respuestas hasta encontrar la más adecuada. Mis seguidores contavtaban conmigo de forma privada y me animaban a seguir.
El domingo por la noche desconectaba hasta el sábado siguiente,  era como un ritual, como una promesa no escrita.
Lo peor de todo eran los lunes, solo de pensar que faltaba una semana para volver a la carga, me torturaba, los viernes eran mi dia de gloria porque procedían al sabado.
Hoy es viernes, el corazón me late con fuerza, las manos me sudan y la ansiedad no me deja ni pensar. Pir fin mañana es sábado!!

martes, 4 de octubre de 2016

La clave.
Siempre me pareció horrible escribir en las puertas de los aseos públicos, sin embargo, y con cierto morbo leo y releo los autógrafos que la gente deja. Me ocurre, sobre todo, cuando viajo, en los baños de esos bares de carretera que van desapareciendo y son sustituidos por modernas y caras áreas de servicio.
    El otro dia, entré en un solitario aseo de esos y leí algo que me sorprendió. Entre la maraña de firmas, dedicatorias, soeces, dibujos de penes descomunales, la vi....era  una clave y desvelaba el misterio de un asesinato que había tenido en jaque a la Policía de todo el pais; también anunciaba el siguiente crimen, daba claves del día la hora, localización  y hasta las coordenadas.
Salí corriendo, puse el coche en marcha y se me olvidó hasta poner gasolina. Mi movil, como siempre, estaba sin batería.
Llegué a la siguiente estación de servicio en reserva, pedí un teléfono  a la primera persona que se me cruzó para hacer una llamada a la policia, apenas quedaban unas horas para que se cometiera el siguiente crimen, el hombre me miró y negó con la cabeza, debió asustarse de mi gesto desorientado.
Busqué una cabina telefónica, pero fue inutil, había sólo una desvencijada y sucia, no tenía ni teléfono.
Con la garganta seca y el corazón desbocado saltando arritmicamente en mi pecho, salí de la autovía y entré en el siguiente pueblo, fui directamente al cuartel de la guardia civil y cuando les conté lo que había visto se rieron de mi. A esas alturas debieron pensar que era una loca cualquiera. Less rogué que me acompañaran y lo vieran ellos mismos.
Apenas quedaba una hora para que se cometiera en asesinato.
Por fin conseguí que me acompañaran, pero circulaban lentos, como si quisieran hacerme padecer.
Quedaba sólo media hora cuando llegamos al bar. Entré corriendo, como alma que lleva el diablo, abrí  el baño de señoras y.........acababan de pintar la puerta.
No podía creermelo, esa puerta hacía años que no la pintaban y ahora habían borrado las claves que impedirían un asesinato.
Los guardias civiles se rieron de mi.
Aquella noche no pude dormir.
Al dia siguiente, las noticias anunciaban el hallazgo de un cadáver, al parecer en las mismas circunstancias que el anterior    


domingo, 4 de septiembre de 2016

Mi amiga imaginaria.

De niña tuve una amiga imaginaria, oía decir que al ser hija única sentía  necesidad de otros niños ya que vivia rodeada y protegida por  demasiados adultos. Eso decían todos, pero mi realidad era otra; sobre todo, en aquellos veranos largos y tediosos apartada del mundo, en la casa de campo de mis abuelos.
Adela era real y ,como buena amiga, acudía a mi cada vez que la necesitaba.  En las interminables siestas de verano se acostaba a mi lado y me pedía que inventara historias para ella, yo lo hacia encantada, mi imaginación volaba y las palabras salían solas, después las escribía y las guardaba como un tesoro. Adela reía conmigo y volaba hasta donde mi imaginación la llevaba, igual podía ser una playa con una sirena que encantaba a los paseantes con su voz, que un bosque con diminutas criaturas que sólo nosotras podíamos ver.
Acababa la siesta y merendàbamos leche helada con bizcochos.
Con los años, y el empeño de los adultos Adela desapareció de mi vida. No antes de proporcionarme un gran éxito como escritora, mis obras las protagonizaba siempre una niña, Adela, sólo que cambiaba el nombre para que nadie reconociera a mi amiga "imaginaria".
Ahora, en mi incipiente vejez, siento como me pesa la vida y, sobre todo, la soledad.
Sin padres ya, sin marido, sin hijos y sin casi amigos, busco incesantemente a Adela.
Se que un día de estos volverá a tumbarse a mi lado a la hora de la siesta y me pedirá que le cuente una historia.
   

 


domingo, 28 de agosto de 2016

Juego de manos.

Tus ojos, ahora pequeños, apagados y hundidos miran ausentes al vacio. Te pregunto y me señalas las alturas, no hacen falta palabras para expresarte, un solo gesto dice todo aquello que no quiero oir y que tú tanto deseas.
A ratos, reitero recuerdos mil veces referidos, sonríes con una gesto  que ya no es tuyo, pero que recuerda en algo a aquello que fue. Te hago rememorar tiempos mejores o peores, pero llenos de vida. Vuelves a sonreír y te animas a hablar,  en apenas unos minutos la vida parece volver a tu mirada perpleja entre tanto recuerdo. Al momento, tus ojos se vuelven aun más pequeños y se cierran en un gesto cansado, arrastrando los párpados con un trabajo enorme; el mismo que otorga la vida a la vejez, el que la transforma el largos dias anodinos y vacíos, donde nada compensa, casi nada alegra y si  lo hace se olvida al momento.
Hacemos simples juegos de manos que aburririan a un niño, pero que a ti ye hacen gracia. Intento acercar mi dedo a los tuyos y lo separo, para que me lo atrapes, aun tienes fuerza, pero nada comparado con aquellas manos jóvenes y fuertes, nudosas, duras, de cayos a fuerza de tanto trabajo.  Aquellas manos que rodeaban las mías cuando era niña, entre las cuales sabía que nada podía pasarme.
Intentas atrapar mi dedo y lo quito, así varias veces hasta que, astuto, consigues atraparlo, entonces sonries como un niño bueno y me miras para decirme sin palabras que sabes que mi juego es para entretenerte y tú respondes sin ganas, sólo para complacerme, como tantas veces en mi vida.
Ya no eres tu, te has convertido en tu sombra marchita que cada día espera con impaciencia. Y yo te entiendo.


sábado, 27 de agosto de 2016

Amapolas para Manuel

Amapolas para Manuel.
Recuerdo la primera vez: reunió unas cuantas amapolas y me ofreció el ramo, apenas teníamos diez años. Las flores duraron entre mis manos apenas una hora, pero dejaron en mi un recuerdo inolvidable.
Hubo otros flores en mi vida, con emociones comparables a la primera, pero nunca igual.
A los veinte años, mi novio me regaló veinte rosas rojas.
Después hubo orquídeas solitarias por el dia de la madre, entregadas con inocencia infantil de mano guiada.
Hubo ramos ostentosos que pretendían deshacer un olvido.
Docenas de flores rodearon mi vida;  desde los simples jazmines hasta las más sofisticadas flores tropicales,  pero nunca nadie volvio a ofrecerme un ramo de amapolas. Por eso hoy te las traigo yo, aunque no puedas ya verlas quiero decirte que he reunido tantas como los años que hoy cumplirias, estoy segura de que nadie me ha querido nunca como lo hiciste tú en la infancia.
Nuestra relación fue dificil y la despedida más. Hoy quiero que sepas que nunca te olvidé.

lunes, 8 de agosto de 2016

Impunidad

Veinte años después recibio un sobre anónimo  en su apartado de correos. En todos esos años había recibido cientos de ellos, pocos que pudieran arrojar .
Leyendo el dosier volvio a revivir los peores momentos de su vida, cuando encontraron el cadáver de  su hija adolescente y quiso ver sus restos para darle el último   adios.
De alguna manera había guardado en algún lugar de su cerebro ese dolor imposible que le resquebrajaba el alma, la impotencia de saber que escoria humana de las altas instancias  de la política, la justicia, la empresa, la policía....estaban implicadas en un crimen "de vicio"  en el que otros, unos pobres diablos desgraciados,  espiarian la culpa a base de talonario público.
El remitente del dosier era desconocido, pero acababa de morir y su último deseo habia sido que la familia conociera la verdad de un crimen horroroso, de las torturas que son capaces de  cometer ciertas personas que en la sociedad son consideradas como ejemplo.  
El remitente parecia haber sido un alto cargo de la G.C. El mismo que durante el juicio filtró información que volvía loco a Andrés porque no podía demostrar.
Ahora tenía delante toda la información para reabrir el juicio y vomitar la verdad.
Su lucha le habia costado la pérdida de su mujer y el abandono de su hijo, el alejamiento de sus amigos y el hastío de sus vecinos.
Hoy,  desencantado de la vida, la justicia y hasta de dios ; con una vida nueva y una hija de cinco años que lo miraba suplicando que la sacara a jugar al parque... tomó el dosier entre sus manos y después de una leve duda, lo echó a la chimenea. Dos  enormes lágrimas recorrían sus mejillas, era la primera vez que lloraba después de veinte años. Nada a partir de entonces habia sido igual, vivir era una pesada tarea que se había impuesto aun no sabia por qué.
Miró a la niña y comprendió que tenia que procurarle una vida feliz que seria imposible si  volvia a ensalzarse contra las altas esferas.



domingo, 24 de julio de 2016

la niña que queria ser invisible

- Mamá, hoy no quiero ir al colegio, decía Marta a su madre cada mañana nada más despertar con gesto de  súplica,  apelando a un último recurso infantil que nunca funcionaba, las lágrimas.
La niña se levantaba resignada, se vestía a regañadientes y tardaba una eternidad en desayunar, justo para que su madre se desesperara y acabara por gritarle ! date prisaaaaaaa Marta!.
 Entre gritos y lágrimas, Marta llegaba al colegio, se sentaba sigilosa en su asiento e intentaba pasar desapercibida.  Ni una palabra, ni una risa, ni un comentario.Deseaba tanto ser invisible!!!
Algun dia lo conseguia, pero la mayoría era una tortura.
Si llevaba cola de caballo, Mateo, su comañero de detrás le relinchaba al oido, los demás compañeros, al unísono, le reían la gracia. Si su bocadillo era de chorizo, le gruñía como si ella fuera un cerdo.  SI llevaba la mochila de última moda le decia repipi y si la llevaba normal le decia simple. No importaba cual fuera la pequeña diferencia, cualquiera era motivo de burla continuada y coreada.
Quizá, las burlas de Mateo, hubieran sido más soportables si los demás compañeros no le hubieran coreado.
Si en la clase era un constante martirio, la salida al recreo se convertía en una pesadilla, tanto, que Marta deseaba que lloviera siempre para no salir.
Cuando llegaba el verano  sentía algo parecido a la felicidad  solo de pensar que pasaría dos meses sin que la acosaran.
Llena de complejos e infeliz, el verano pasaba rápido.
- Mamá, por favor, no quiero ir al colegio, suplicaba  sin resultado un dia antes de la vuelta.
La madre, desesperada,  cosió una bolsita de  tela y dentro puso unas piedrecitas  de colores,  haciéndole creer a la niña que era una bolsita mágica que le daría fuerzas para enfrentarse a las burlas de Mateo y sus secuaces.
-Cuando te digan algo desagradable coges la bolsita y la aprietas con la mano derecha durante unos segudos, verás como notas su magia, pero para que eso ocurra tienes que concentrarte en la bolsita y no en lo que te dice Mateo.
Y la magia surtió efecto porque Marta, concentrada en la bolsita, parecia no escuchar las burlas de Mateo, éste, al ver que no era el centro de atención, perdio interés y dejó a Marta en paz. Eso si, llena de complejos dificil de superar.











sábado, 23 de julio de 2016

ciudadana x

Llevaba tiempo pensándolo, valorando los pros y los contra y finalmente he decidido desaparecer.  
No, no padezco depresión, ni estoy loca, ni sufro  crisis existencial alguna, pero si un hartazgo de exhibicionismo severo.
No quiero que todo el mundo sepa donde trabajo, donde voy de vacaciones, cuantos amigos tengo, lo que como y descomo  lo que opino, lo que voto, con quien me acuesto, mis aficiones, mi pasado mi presente, mis desvelos, mis defectos......
A partir de ahora seré una ciudadana anónima.
Me borro de facebook y de todas las redes sociales.



martes, 31 de mayo de 2016

Receta para la infelicidad

El ingrediente principal son los padres que nos tocan en el sorteo ,por ahora, no se pueden escoger.
 Unos padres poco preparados, con la inteligencia justa para pasar el dia.  Con muchos de sus conflictos personales sin resolver y que piensen que teniendo un hijo todo cambiará.
Otro de los ingredientes a tener en cuenta  es el colegio, que tambien eligen los padres y que se puede transformar en la peor de las torturas si a un compañero le da por descargar sus miserias en nosotros, transformándolas en acoso. Si en el colegio se relajan y los padres no nos observan, ya tenemos los principales ingredientes de nuestra receta.
Después podemos añadir las primeras relaciones con el otro sexo, donde quizá se busque ese fondo de sabor   que no nos ha dado la infancia. Si una de esas parejas es un maltratador y no podemos desprendernos de él, entonces sabremos que es el ingrediente principal, la guinda de nuestro pastel, el que nos acabará de hundir en esa enorme mierda que nos parecerá la vida.
Entonces estaremos rodeados solo de ese ingrediente, la mierda, y por más almíbar que añadamos, solo notaremos el nauseabundo olor a cloaca.
Quizá, con un poco de mala suerte, quedaremos atrapados para siempre y no sepamos ni a que sabe el verdadero pastel de la vida, hecho quizá con otros ingredientes o, rectificado a punto de meterlo en el horno.

  

Humo va!!!

Tengo un amigo mecánico y otro psiquiatra. El otro día tuve una idea genial que pondremos en práctica  lo antes posible.
De un tiempo a esta parte mi cabeza parece echar humo como un tubo de escape, voy de mal en peor, cuando parece que le doy solución a un problema, viene otro peor y se instala en mi sillón favorito para fastidiarme la vida. Tiro hasta el sillón para sacar el problema de casa, pero al dia siguiente hay otro problema peor.
Lo que necesito  definitivamente es implantarme   un tubo de escape en el cerebro para que me alivie un poco.
Afortunadamente cuento con la inestimable colaboración de mis amigos, el mecánico y el psiquiatra.  

martes, 24 de mayo de 2016

De principio a fin

Cuando era niña padecía eso que ahora llaman déficit de atención. Entonces se desconocía el término y se achacaba a la torpeza, al ímpetu, a la poca paciencia de los niños, haciéndonos culpables de nuestro trastorno.
Me gustaba leer, pero no conseguia llegar al final sin pasar rápidamente las páginas centrales de los cuentos; mi objetivo, después de empezar, era llegar al final, mi paciencia no daba para más, me decían los adultos.
En ocasiones empezaba a leer los cuentos por el final, así no tenía que esperar y leer página tras página hasta el desenlace.
Iba de mal en peor. No era capaz de leer con atención el enunciado de los exámenes y, pese a pasar horas estudiando, nunca aprobaba. Claro está que, cuando estudiaba, leía sin poner atención, releía inútilmente una y otra vez pensando en otra cosa.
Mi madre me regañaba,  la maestra decía que me distraía y yo......no comprendía lo que pasaba a mi alrededor. Deseaba que todo pasara deprisa delante de mi, incluso la vida, los años.
Ya de adulta comprendí que lo que me ocurría y decidí superar mi déficit.
Empecé con lo que más me gustaba, leer. Con los primeros libros no lo conseguí, pasaba de las primeras páginas al final, pero mi empeño fue tal que conseguí meterme de lleno en una novela policiaca. Una vez superada la mitad me di cuenta de que estaba enganchada entre las páginas centrales, una jota me detenía en la página que estaba leyendo, una D me anudaba mis manos para que no pasara las páginas, la M cegaba mis ojos cuando, leyendo, pensaba en otra cosa.  Asi se confabularon las letras dentro de la novela, hasta que mi  cabeza se puso en orden y pude acabar la lectura siguiendo el orden normal.
Ahora es un gran placer leer de principio a fin esas novelas policiacas que tanto me gustan, aunque.... a veces, las letras me atrapan y me retienen dentro de alguna.
Hoy os cuento esto desde la página 145, estoy atrapada en ella, pero no pienso saltarla hasta estar segura de haberla entendido .









     

lunes, 23 de mayo de 2016

Una pequeña farola


Decía Victor Hugo: "ncluso la noche más oscura terminará y el sol saldrá"
Pero empiezo a pensar que a mi noche no le sucederá ningún día, que ese sol que hace que se vean  los colores se ha apagado para mi, y cada vez que intente levantarme será noche oscura y apenas veré los matices de las sombras grises y negras, esas que  me atormentan, que se entremezclan con los pocos colores que veo al cerrar los ojos para intentar soñar con una vida que en nada se parece a la mia.
 Un día a día que no me recuerde constantemente las culpas, que me redima, que me perdone e ilumine un camino que no tiene luz.
Nisiquiera  tengo una pequeña farola que haga sombra a mi culpa, y la difumine hasta hacerla menos cruel, menos presente.


  

domingo, 15 de mayo de 2016

El jardin de Ayora

Un remanso de paz en medio del bullicio, una alusión a la naturaleza, una explosión de sonido y color de incipiente  primavera.
Donde los viejos pasean su otoño impaciente,  asídos a sus andadores, con la prisa de quien sabe que tiene poco tiempo para oir a los pájaros píar sobre sus cabezas.
Quizá la proxima primavera no llegue  para ellos,ni los parterres vuelvan a llenarse de flores bajo su mirada cansada. Quizá, a mitad del tiempo que  les queda, se detenga todo; por eso tienen prisa por oir el canto de los pájaros y ver la explosión de color de las flores.
Prisa por oir las risas infantiles al otro lado del jardin, ajenas a un reloj imaginario que marca una última hora.
Prisa por vivir el último y placentero aliento de vida, lejos del dolor, la soledad y el abandono de una sociedad que les ignora y les aparta porque ya solo saben caminar con prisa lenta y andares descordinados.  

sábado, 9 de abril de 2016

volver.

Dice el viejo tango de Gardel: " sentir que es un soplo la vida, que veinte años no es nada....." Pero veinte años es suficiente para cambiar una vida y todo un mundo.
paseando por una ciudad de provincias en la que viví mi juventud, pude observar que seguían en su sitio los viejos edificios. El de correos, el casino, el quiosco de la plaza, el teatro.. era gratificante recordar historias de juventud. Los olores, los sabores, incluso los ruidos me transportaban al pasado. Lo que no esperaba era ver los antiguos locales de ocio convertidos  en inmobiliarias, en cafeterías modernas  e impersonales, incluso en tiendas de telefonía. Que horror!!  La nostalgia se convertio en pena y la pena en decepción.
Seguí paseando, intentando perseguir la huella de la nostalgia, pero aún fue peor porque los cines estaban en el mismo lugar, solo que ahora convertidos en ruinas, parecía que la música de las viejas peliculas  sonara entre las paredes mohosas   y medio destruidas. La taquila de uno de ellos seguía en pie y me pareció ver a la vendedora de entradas, con su pelo cardado y los labios rojo carmin,  como salida de una pelicula antigua, con su voz gritona y su paciencia infinita con los adolescentes que pretendíamos ver una pelicula no autorizada. Giré la cabeza y alli estaba ella omnipresente, con el mismo aspecto, solo que ahora no vendía entradas, pedía monedas a los transeúntes.  Que mal le debía haber tratado la vida! pensé. Saqué veinte euros de mi cartera y se los dí, ella me miró con cara de agradecimiento y me dio las gracias pronunciando mi nombre. No podía creerlo, pero se acordaba de mi solo porque fui clienta fija durante muchos años dos veces por semana.
Seguí caminando con tristeza y al llegar a al café musical , donde había pasado las mejores veladas de mi vida, no había rastro de el. Un músico callejero tocaba Alfonsina y el mar, la canción que me enamoró de aquel lugar y las personas con las que acudía a el.
Volví a la estación, la nueva, porque la vieja tampoco existía ya, tomé el tren de regreso a casa y me prometí a mi misma que no volvería, al contrario que la vieja canción de Gardel, volver.

martes, 5 de abril de 2016

Flores para Victor.

Llovía sobre Paris como tantas otras veces, pero no me importaba salir a pasear y ver la ciudad mojada a través del reflejo de las luces.
Me gusta especialmente el mercado de las flores, con sus infinitos detalles para decorar, con sus saquitos  de lavanda para perfumar los armarios, pero lo que llamó mi atención  aquel día fue un ramillete de flores silvestres. las compré a buen precio y salí del mercado olvidando mi paraguas. Crucé la calle sin mirar y los coches empezaron a protestar. Ensimismada con mis flores pedí disculpas y continúe mi paseo sin rumbo fijo.
Cuando advertí que no llevaba el paraguas ya estaba lejos del mercado y decidí continuar con mi paseo. Entré en el metro y sin saber el motivo  bajé en la parada  del panteón ,nada más pisar la cera vi un gran charco de agua delante,mi silueta se reflejaba como en un espejo y el ramillete parecia desprender un aroma que salía del agua y llegaba hasta mi.
De pronto desaparecí y volví a materializarme   delante de la tumba de Victor Hugo, supe de inmediato que era una señal de mi autor favorito. Nunca habia creido el la magia, ni en lo sobrenatural, pero desde ese día tengo muchas dudas y cada semana acudo al panteón a rendir honores a mi autor preferido.
     Hoy soy una autora de éxito que desaparece y aparece donde mi adorado Victor desea, al volver, mi cabeza está llena de nuevas ideas que el me transmite  

domingo, 3 de abril de 2016

regresion

Soño que una niña tomaba su mano y la conducía hasta el pasado.
Le ofreció un peine y se sentó en una silla baja de enea. Mientras trenzaba su pelo  castaño se dio cuenta que la niña era ella misma.  Aseada y repeinada, con el flequillo perfectamente alineado sobre su frente y dos ojos negros mirándola desde el pasado, pudo ver como se diluían ciertos resentimientos que con los años se habian hecho grandes y se enquistaron como un tumor maligno.
Empezó de nuevo a caminar y, como en un sueño dentro de otro, las imágenes de su vida se deslizaban y superponian  pasando  por delante a velocidsd de vertigo, hasta encontrar un orden: el de la conciliación con el pasado.
Al despertar notó una calma extraña. A la vez que salían los viejos rencores entraba  en ella la brisa fresca de una primavera incipiente, aunque su otoño hacía tiempo que había empezado.

lunes, 28 de marzo de 2016

Anamorfosis


Los meils de mi amiga Lola.
 Historias de cualquier familia.
Anamorfosis.

Mis ojos padecían un extraño anamorfismo, ningún médico supo darme un diagnóstico  certero.  Me vi obligada a vivir con él durante largos años.
Algunos osaban insinuarme que yo no padecía una enfermedad, que solo tenía una venda en los ojos que me impedía ver la realidad que giraba a mi alrededor. Yo defendía mi postura  a ultranza ,  como una clueca defiende y protege sus polluelos.
Pero un día, después  de  repintar mi venda de colores, descubrí un pequeño agujero por el que vi un rayo de luz que llegó hasta mi cerebro y le dio claridad. A través de él vi como todo a mi alrededor dejaba de ser anamorfo, ante mis ojos descubrí una dura realidad que había estado escondida detrás de mi venda colorida. Entonces pensé en mi frase favorita, pero ahora vista desde el otro ángulo, el real.
"Todas las familias felices se parecen, las infelices lo son cada una a su manera"  
Rencor, celos, incomunicación y dejadez agazapados , todo por una armonía que hacía a todos infelices,  por una falsa unión.
Cuando una mentira se repite acaba por creerse y eso es lo que descubri cuando la venda desaparecio.



jueves, 21 de enero de 2016

Deseo concedido.

Como cada mañana, desde hacía muchos años, el espejo me devolvía una imagen que yo no reconocía.  Sin duda era mi fisico actual, al que no me acostumbro. Cuando pienso en mi me visualizo con mi cara de veinteañera.
Deseaba tanto   ser joven!  que lo pedía como si mi espejo fuera mágico.
Una mañana,  al entrar en la ducha, me vi de refilón y quedé paralizada.... mi deseo de tener una cara joven se me había concedido . Cual no sería mi alegría que me puse a saltar como una poseída, mis rodillas de sesenta años  me crujieron y tuve que sentarse a reposar mi recien estrenada cara de veinticinco.
Salí a la calle vestida acorde con mi nuevo rostro, los chicos me miraban como en otros tiempos, me molestaba pensar que  podían ser mis hijos.
Al verme en un escaparate sentí una sensación extraña, mi rostro no se correspondía con los movimientos lentos y torpes de mi cuerpo  al caminar
Entré en una cafetería y me senté, a mi lado un grupo de jóvenes hacían comentarios desagradables y les llamé la atención, se sorprendieron tanto que se hizo el silencio. Pensé que mi manera de actuar no correspondia con la edad que representaba.
Una extraña paradoja se movía en torno a mi, nada concordaba. Sin duda mi deseo había sido concedido solo a medias.
Con el paso de los días observé que las contradicciones se sucedían y con ellas mi insatisfacción, hasta que reflexioné y llegué a la conclusión más firme de mi vida: Cuando empezamos a envejecer no sólo cambia el aspecto fisico, también lo hace nuestro cerebro y no sólo por las experiencias vividas y el saber acumulado sino que pensamos y actuamos de una forma cerrada y estereotipada que dificilmente nos deja ver otras opciones, otra manera de ver el mundo, como lo hacen los jovenes.
A partir de ese día volví a pedirle al espejo un deseo: Que mi rostro volviera a aparentar mi verdadera edad.   

lunes, 11 de enero de 2016

besos helados

A mi vecina le gustan mucho las plantas, tiene una galería a modo de invernadero que parece un jardín. Cada vez que se ausenta unos dias  me pide que se las riegue. A mi no me supone un gran esfuerzo y paso a regarlas de vez en cuando.
El otro día me dijo que se iba  porque su madre, que vive en otra ciudad bastante distante, estaba eferma.
 Como no soy cotilla, ni me interesa la vida de los demás, entro, riego la infinidad de plantas y salgo de su casa sin fijarme en los detalles, jamás se me ha ocurrido abrir un armario o un cajón, pero el otro día vi luz por la rendija de la puerta de la salita y pensé que se la había dejado encendida. Abrí la puerta y mi desconcierto fue total cuando vi a la anciana madre de mi vecina sentada en un sillón haciendo ganchillo. La saludé cordialmente y ella me dio un abrazo, tenía la cara y las manos heladas. Salí como alma que lleva el diablo, cogí el movil y llamé a mi vecina.
-como va todo?le dije y le noté la voz apagada y compungida.
- Mi madre acaba de morir, contestó.

viernes, 20 de noviembre de 2015

las musas.

Las musas.
Me desperté de madrugada soliviantada  y confusa. Una música envolvente sonaba en mi cabeza, un olor increible penetraba por mi nariz, el corazón me latía desbocado y una voz interna me desbocado al oido que debía escribir.
Encendí el ordenador y mis dedos se deslizaban por las teclas casi irracionalmente.  
Las letras formaban  palabras y las palabras frases y estas párrafos. No podía parar. Pasaron varias horas hasta que me di cuenta de que no me había vestido, ni había desayunado; perdí la noción del tiempo y olvidé hasta mis preocupaciones.
Era la inspiración. Las musas me hicieron compañía hasta que acabé de escribir mi novela.

martes, 17 de noviembre de 2015

la caja de Morfeo


Dormir es como morir un poco cada noche. Por eso, nada más amanecer, espero con impaciencia que llegue la noche.
 Se que durmiendo todo pasa,que  Morfeo acuna entre sus brazos mis pesadillas diurnas, mis temores, mis contradicciones, mis remordimientos; los pone todos juntos en una bonita caja de metal cubierta de seda y los mece. Así me sorprende el sueño, me dejo llevar, tantas horas sin pensar...... sin que la pesadilla de la realidad entre en mi sueño profundo.
De nuevo amanece y todo vuelve a empezar.



sábado, 7 de noviembre de 2015

una extraña luz

Desde hace unos meses paseo a mi perro por la misma calle, un poco oscura y solitaria, pero con cierto atractivo.
Una noche me di cuenta que la luz del portal de una casa estaba siempre encendida; me llamó la atención porque el edificio era viejo y parecía abandonado.
Una noche se abrió la puerta a mi paso y salio una anciana vestida muy elegante oliendo a jazmin.  Me preguntó si buscaba a alguien y dije que no, que me llamaba la atencion la luz siempre encendida. Ella me respondió  algo que yo no logré entender. A partir de ese dia me saludaba desde el balcón.
Cuando pregunté a mi vecina quien era la única habitante de ese edificio en ruinas, me contestó que no vivia nadie, que la última inquilina hacía más de cinco años que había muerto.  

jueves, 29 de octubre de 2015

una mariposa por Mauricia.

La víspera del dia de todos los santos, mi madre ponía aceite en un recipiente y encendía "mariposas de luz" para orientar por el buen camino hacia el  otro mundo a los ausentes.
Y decía mientra las encendia: Esta por padre, esta por madre, por la abuela tal, por la tia cual y así iba completando un elenco de difuntos a los que ella deseaba recordar.
Ahhhh! Decía, esta por Mauricia, ya se me olvidaba y es la que más lo necesita. Yo preguntaba que por qué el alma de esa mujer lo necesitaba más y mi madre respondía que había sido una mujer "de la vida"  es decir mala y bajaba la voz; yo no entendía nada.
Cuando se despistada y dejaba algun alma sin mariposa de luz, volvia corriendo a la cocina y encendia otra a la vez que comentaba que los muertos se le ponían en cola  y le recordaban que esperan su luz. Yo, con ocho o diez años imaginaba una fila de muertos descarnados, arrastrando sus sus pecados como gruesas cadenas, con el dedo indice apuntando a mi madre pidiéndole la luz que les llevaría al descanso eterno libre de pecados; Mauricia era la última de la fila y yo creía que vendría a llevarme si a mi madre se le olvidaba.
Lo primero que hacía cada año ese día durante mi infancia era encender la mariposa a Mauricia.

miércoles, 28 de octubre de 2015

Esperando

Me cansé de vivir. Cogí una silla, un bonito ramo de rosas amarillas, mis preferidas, el epitafio que tenia elegido para mi tumba y caminé hasta el cementerio con la firme idea de no volver.
Abrí el panteón  familiar, olía fatal, las flores de plástico envueltas en polvo y telarañas daban un aspecto lúgubre, pero no me importaba, al fin y al cabo la muerte no huele bien, ni es bonita. En poco tiempo yo pasaría al otro lado y como odio las flores de plástico, las tiré y en su lugar puse mi bonito ramo amarillo. Coloqué mi nombre, mi epitafio y me senté a esperar.

lunes, 26 de octubre de 2015

Me planto.

Me gustaría plantarme como se hace en un juego, y saber disfrutar de lo ganado sin lamentar lo que pude obtener o lo perdido.
Es una vieja reflexión que vuelve, pasa y vuelve  empezar.
 Hoy si, me planto. Decidida a disfrutar todo lo que bueno que ofrece el presente, sin lamentar las decepciones, los reveses, las pequeñas crueldades de la vida.
Intentaré disfrutar de las cosas agradables que me rodean, no vaya a ser que esperando que pasen las adversidades, mañana no tenga ni unas ni otras y lo que fue esperanza se convierta en desgracia y lo que es  desasosiego se vuelva realidad.
Lola.

domingo, 18 de octubre de 2015

Las horas bajas


Las horas bajas.

Esa tarde de  domingo de un otoño  incipiente, la ciudad se sumerge en un  melancólico letargo, las calles están vacías, la tibia brisa empuja las hojas y mitiga el ruido de la caída sobre un tapiz de hojarasca muerta.

El silencio de una ciudad que dormita se rompe solo con el sonido de un pájaro que trina enjaulado, alegre y ajeno, apoyado sobre el alféizar de una  ventana.   

Los viejos pasean solitarios, renqueantes, y reposan en los bancos, bajo los árboles desnudos. Los últimos rayos de un sol que languidece calientan sus huesos, mientras, los jóvenes duermen una siesta cargada de efluvios de una noche loca y joven.

 

 

 

 

 

sábado, 17 de octubre de 2015

Omnipresente y etéreo

De pronto le vi! siiiii, esta vez no había lugar a dudas, estaba frente a mi, dentro de de una maceta, disimulando, pronunciando mi nombre en voz baja.  Solo nos separaba una puerta de barrotes y un cristal transparente.
Fueron unos segundos, justo el tiempo que tardó en apagarse la luz automática del portal por donde yo pasaba en ese momento, pero estoy completamente segura. No como otras veces que veía su imagen por todos sitios: en la parada del autobus, en la cola del cine o del supermercado,  paseando por el parque o traspasando la puerta de un edificio de apartamentos; al momento desaparecía como si fuera un holograma, entonces me llegaba el olor de su perfume y le seguía el rastro hasta que este se difuminana y todo a mi alrededor se hundía.
Parecía estar por todos sitios, omnipresente como un dios y etéreo como un fantasma.  Llegué a pensar que había perdido el jucio, que se puede enloquecer por albergar tantos sentimientos, por amor, pero no es mi caso, él estaba ahí y aunque era ya de noche lo vi. mañana cuando amanezca volveré para confirmar mis pocas dudas.

jueves, 8 de octubre de 2015

Soledad.

Los débiles rayos de sol otoñal  difuminan su luz  entre las hojas marchitas del parque formando una  alfombra cromática.
Los novios retozan  su amor, los viejos respiran la tibieza del aire, los niños juegan ajenos a la melancolia idílica del entorno y yo........
Yo paseo mi soledad por las avenidas de un parque que se deshace de un follaje molesto y marchito. Los pájaros me sobrevuelan y trinan desbordados por una tarde que languidece igual que mi soledad.
En los parterres apenas sobreviven las flores atemporales, como en un intento vano de colorear el otoño incipiente, pero ahí esta ella, la rosa de otoño, sola y radiante, exalando perfume y color, desafiando a su entorno y la naturaleza.
Y entonces sonrio, me reconforta saber que mi soledad es elegida, igual que la de la rosa, que elige vivir en soledad en vez de marchitarse y morir. Es mi aliada, mi ejemplo, mi guía.
Me levanto del banco del parque, recorro las avenida, bajo mis pies,la hojarasca marchita se deshace, como mi soledad elejida. Cuando llego a la flor... no está, alguien la ha arrancado de raíz,diseminando sus delicados pétalos  por la tierra seca y rojiza.
Ahora la soledad es solo mia.





sábado, 3 de octubre de 2015

Mandálas para la vida.Wanderlust

Mandálas para la vida.
  Wanderlust
Desde niña le gustaba dibujar mariposas. Utilizaba solo combinaciones de colores vivos y alegres, emulando  un entorno que anhelaba.
Su deseo de cambiar lo que no le gustaba lo transmitía a  travez  de dibujos coloridos de mariposas aladas, de plumas de colores imposibles, de globos que volaban en espacios abiertos y se perdían de vista en el espacio buscando otro entorno.
! Libertad! Parecía gritar a menudo.
Cuando creció un poco,  guardó sus  peluches preferidos en una  caja de colores, entre medias, con mucho mimo, guardó cientos de dibujos de mariposas con grandes alas de colores.
Un día  se tatuó una pluma en la piel y una frase: Deseo incontrolable de descubrir el mundo (   Wanderlust )
No era más que el anticipo de una gran aventura.
!Era tan fragil! Que nunca la creí capaz de volar, pero lo hizo.
Cruzó el mundo, cambio las alas de mariposa por las de un avión que la llevaría a la otra parte. Al punto de partida de un futuro incierto que en ese momento la hacía feliz.
En un aeropuerto del otro lado del Atlántico, su nombre se repetía entre cientos de pasajeros, con insistencia la megafonía atronaba los oidos, pero ella no estaba. El avión de vuelta llevaba un asiento vacío.

jueves, 1 de octubre de 2015

la mujer que no sabía decir no.

La mujer que no sabía decir no.

Le había pasado desde siempre. Ya en el colegio le era dificil expresar su opinión. Quizá no la tenía o no sentía la necesidad de estar a favor o en contra de temas que no le interesaban y, si lo lo hacían, ella comprendía que cada cual  los interpretara a su manera.
Quizá amaba y respetaba la libertad agena  como nadie, pudiera ser tambien que fuera una persona simple, de las que se conforman y se adhieren a cualquier corriente por no ahondar en las polémicas, dejándose llevar sin rumbo.
Un día comprendio que su mundo estaba vacío,  que era plano, que casi nada de lo que hacía lo había elegido ella, que no conocia los momentos de felicidad, que no se había dejado llevar por una emoción.......
Fue entonces cuando decidió descubrir su interior y dejarse llevar por su propia corriente. A partir de entonces aprendio a decir "no porque"...

viernes, 25 de septiembre de 2015

Mandálas para la vida.
Corazón de piedra.
Querida amiga Lola: Dicen los científicos que es el cerebro el que alberga los sentimientos, las emociones.....yo prefiero pensar que es el corazón, a la manera clásica de concebir las emociones.
He conocido a alguien cuyo corazón es de piedra, o de granito, más duro aún si cabe. Intenté por todos los medios buscar una abertura por donde introducirle un poco de ternura, pero cada vez que lo intentaba él reforzaba su piedra con trozos de malas experiencias vividas, tan duras como su corazón y tan crueles como la vida.
Tanto le quise que me olvidé de mi y me dejé llevar por su dureza, por su indiferencia, esa que hace creer a las personas marcadas que deben poner una barrera entre sus sentimientos para que nadie les vuelva a hacer daño, esa barrera para mi infranqueable que divide a las personas y a los sentimientos y que acaba por impedir el paso al verdadero amor.
Por el camino perdí hasta mi dignidad y cuando el me despreciaba, me ignoraba y hasta me denigraba, yo era consciente y me dejaba arrastrar; solo por quererle, por intentar demostrarle que yo estaba ahí para ser su compañea, su amiga incondicional, para cambiar el mundo si me dejaba, pero el no supo entenderlo y pensó que sería la esclava de sus sentimientos para siempre.
La línea que separa el maltrato psicológico y lo que yo sufrí era paralela y aunque consciente de ello seguí a su lado, me marqué metas, aposté por el en contra de mi. Estaba tan seguro de mi que solo pensaba en el.
Nunca quise pagarle con la misma moneda, porque no es mi estilo y porque no quiero que mi corazón se vuelva de piedra,  prefiero volver a sufrir por alguien que no vale la pena porque se que volveré a sentir emociones por otro alguien que me corresponderá.
Desde aqui le mando una mandala con forma de corazón, para que la pinte de colores variados y deje pasar la brisa fresca a través de los diminutos poros de su corazón de piedra.  

jueves, 27 de agosto de 2015

Vivir de recuerdos.


Aquellas viejas cartas de amor dormían amontonadas entre otros tantos recuerdos. Leídas y releídas a lo largo de los años , alimentaban un recuerdo que solo existía en ella. Para el tenía menos importancia que un suspiro, el recuerdo se borró de su memoria al poco tiempo de dejarla; hacía ya tantos años que el amarillo del papel y el antiguo código postal podían atestiguarlo.
Ella, sin embargo, leía las cartas cada temporada, cuando cambiaba la ropa de... los armarios y revivía de nuevo aquella pasión juvenil, las palabras que le dedicaba su chico, las promesas de futuro y de sinceridad.
Cuando guardaba la ropa, volvía a meter las cartas perfumadas en los sobres y estos dentro de una vieja caja de cartón, la misma que el le regaló con un pañuelo estampado que ya no existia. Pasaba una cinta alrededor de la caja y le hacía un lazo.
"Hasta otro rato" se decía a ella misma.
El otoño estaba cerca y pronto volvería a sacar su caja de los recuerdos, pero ese año sería diferente....

En la vieja caja, desvencijada y recompuesta, la mujer guardaba algo más que las cartas de aquel amor que hacía años se perdió entre la niebla de aquella tarde de invierno.
Los recuerdos estaban amontonados en la caja igual que en su cerebro y, permanecían ahí, como testigos mudos de otra época, como ropa apolillada y pasada de moda ocupando espacio en un armario.
Esa semana empezaba el otoño y la mujer pensó que debía desprenderse de un pasa...do que no la había aportado nada, de unos recuerdos que habían permanecido ahí solo porque ella los alimentaba a cada paso.
-A qué tengo miedo? Se preguntó
Y no supo contestarse.
Abrió el armario, sacó la caja decidida a romper las cartas y deshacerse de su pasado, pero volvió a leerlas y no fue capaz. Mientras leía lloraba y se daba cuenta de la dependencia que tenía de sus recuerdos, los fantasmas de su pasado que volvían una y otra vez para no dejarla vivir.....Adela estaba un poco decepcionada con la vida. Los días pasaban anodinos y ella sentía como su mundo interior, pobre y frágil, compuesto de recuerdos, se desmoronaba.
Se sorprendía haciendo un balance de su vida que le resultaba vacía y ajena. Casi nada a su alrededor era lo que ella hubiera querido. Ni sus hijos , ni su marido , ni siquiera sus amigos.
Poco a poco perdió el poco norte y cayó en un pozo oscuro donde ni los recuerdos ni la sensación de haber vivido una vida prestada le hacían reaccionar. Ella solo quería dormir y ver documentales de animales.
Un día sucedía a otro y nada ocurría hasta que......Aquella tarde no hubo documental de animales y Adela se sintió mal , era lo único que conseguía relajarla. En su lugar pasaron en reportaje de yoga que exaltaba los beneficios de la meditación.
Siguió el reportaje como una autómata, pero en un momento dado dijeron algo que atrajo su atención, era como si las palabras fueran dirigidas a ella; por un momento pensó que estaba perdiendo el juicio , pero algo dentro de ella le decia que de...bia tirar del hilo, seguir por ese camino, investigar por qué unas simples palabras dichas por por alguien que no conocía podían llegarle tan dentro.
Al día siguiente se duchó, se arregló un poco el pelo y el espejo le devolvió la mirada de una mujer aun bella. salio a la calle y fue a un centro donde impartían clases de yoga, la invitaron a una sesión gratuita y a partir de ese dia las clases se convirtieron en su bastón.
Aprendió a meditar y a quererse un poco, a abrazar a esa desconocida que llevaba dentro, a empátizar con ella misma, a conocer gente nueva y así llenar huecos que estaban vacíos o llenos de cartas amarillentas con olor a naftalina......Adela pensó, meditó, hizo un recorrido por toda su vida y llegó a la conclusión de que no había sido feliz porque se empeñaba en dejar abiertas etapas que las demás personas cierran para seguir avanzando.
tantas veces había buscado por internet al dueño de las cartas y cuando lo encontró no se atrevió a decirle nada .... todo por miedo a que el no la recordara.
No solo eso; Adela guardaba los rastros de su pasado como si de un tesoro se tratara..., cuando aquellas personas que un día formaron parte de su mundo , hoy vivían ajenas al de Adela.
Se integró en el grupo de yoga y empezó a dar pequeños pasos de gigante: Salidas a cenar, excursiones por la montaña, fines de semana de meditación y dos nuevas amigas con las que compartir cientos de cosas. Al principio Adela era reticente, pero cuando los meses pasaron y la amistad se afianzó, supo que habia encontrado una salida a su vida, comprendió que lo realmente importante es vivir el día a día y dejar un hueco para lo nuevo.
Con los primeros fríos del otoño sacó la ropa y allí estaba la caja de sus recuerdos. No pudo deshacerse de ella en ese momento, pero al día siguiente cerró los ojos al pasado , lloró y tiró la caja a la basura. Desde su balcón estuvo observando el contenedor un buen rato, hasta que oyó el camión de la basura.

sábado, 22 de agosto de 2015

El secreto del éxito.


 Hipólito Moreno guardaba el secreto de su éxito como abogado en una percha al fondo del armario de su despacho.
Tenía corbatas de todos los colores, como si fuera un modelo.
Según el cargo que se le imputara a su cliente se ponía la corbata de un color u otro.
Heredó la costumbre de su padre y este del suyo. Condicionados por un simple gesto, habían sido una familia de éxito en el mundo del derecho.
Hoy, sin pretensión alguna, había descubierto en el fondo del armario la verdadera razón del éxito.
Hoy su corbata era negra.

jueves, 23 de julio de 2015

Entre banbalinas.


Entre bambalinas.

La expulsión de un sonoro pedo, nada más entrar, retumbó en la sala y amenazó con arruinar su carrera.

Apelar a su vieja condición de radical alcohólico, de nada serviría, sería peor, pensó y no se disculpó. Miró al proscenio y las luces cegaron sus ojos.

Delante de un ciclorama, tan ecléctico como presuntuoso, se celebraba el juicio final. Se ajustó la toga, se puso las gafas, tomó la maza y  cerró el maletín. Alzó la cabeza y con una parsimonia infinita miró a los abogados,   después se dirigió a la sala:

-el juicio queda listo para sentencia- dijo, y volvió al camerino.

El público, en pie, se deshizo en aplausos. Nunca sabrían si  en realidad ese sonido grotesco era parte del guión.

 

Casi un ritual.



Escribí tu nombre en Google y, como tantas otras veces, no te encontré.  Empezaba a convertirse en una costumbre, casi un ritual. Al principio me ponía nerviosa solo de pensar que volvería a saber de ti, a medida que pasaba el tiempo, después de una eternidad sin verte, empecé a perder la esperanza.

 No sé bien que buscaba; quizá la huella que dejó en mí tu abandono repentino, o la sombra de un recuerdo que el paso del tiempo no había sabido difuminar.

En realidad ya no te quería,  pero necesitaba saber que existías en algún sitio, que tu imagen, anclada en el pasado, en blanco y negro seguía viva.

Un día, sin buscarte, te encontré. Fue más fácil de lo que imaginaba, solo tuve que cerrar los ojos y volver a tu huerto de cerezos. Ahí estabas tú,  ofreciéndome, como entonces,  un ramillete de ramalindas, esas que entonces impactaban en mi boca con un sabor comparable solo al de tus labios.

Hoy he vuelto a degustarlas, pero ahora tienen sabor propio; único, casi indescriptible, ya no saben a tus labios.

 Hoy he dejado de buscarte.

domingo, 28 de junio de 2015

Emociones a peseta


Era el primer día de feria. Las 5 pesetas, apretadas con fuerza entre mis manos , volverían a devolverme la emoción . La mano me suda, pero no la abro por miedo a perder la moneda.
Hoy no iré a misa ni esperaré a mi amiga , iré directamente a la feria , me subiré en la noria infantil y no bajaré hasta agotar las monedas. Una moneda de 5 pesetas a peseta el viaje..... Haré tres viajes , me compraré un chicle de fresa y...no , 4 viajes , no bajaré hasta qu...edarme sin monedas.
Compro un chicle , mi boca se llena de azúcar y delicioso sabor a fresa. Voy hasta la feria y me paro delante de la noria , observo las risas y los gritos de los niños mientras mastico y saboreo mi chicle. Cuando el sabor empieza a desaparecer me pongo en la cola y le doy una peseta al feriante, poco a poco empieza a elevarse , cierro los ojos y una sensación extraña me oprime el estómago, son unos segundos deliciosos, solo comparables a la explosión se sabor de mi chiche. Nooo! Es mejor , la bajada me pellizca el pecho, pero es muy agradable , aunque solo dura unos segundos , son deliciosos , indescriptibles. Rezo para quedarme arriba y tener unos segundos mas de emoción.
Al acabar , me quedo quieta en mi sitio y le doy otra moneda al feriante , otra vez empieza la emoción y otra y otra mas , hasta que se me acaba el dinero , entonces bajo y miro , una hora o dos , no importa tengo toda la mañana para soñar que voy dentro y subo y bajo y soy feliz..
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lunes, 8 de junio de 2015

Las buganvillas.


 Hoy la primavera ha devuelto la vida a mi jardín; las buganvillas han vuelto a florecer después de un invierno largo y gris.
La ilusión perdida se ha instalado en mi , como las flores en mi jardín , lo que antes era negro , después fue gris y blanco y mas tarde rosa y amarillo y rojo y azul y se entremezclaron todos para aliviar mi sequía de ilusión.
La vida es eso que pasa mientras nosotros perdemos el tiempo envidiando, guardando rencor y esperando que todo mejore sin hacer nada.

Las farolas de mi calle

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En las tórridas veladas de los veranos de mi infancia, las farolas iluminaban nuestros juegos , las ilusiones.
Las risas infantiles y el murmullo de los padres sentados al fresco, era con lo que contábamos para ser felices , y lo éramos a nuestra manera, no conocíamos otra, ni teníamos más , ni lo necesitábamos.
Alrededor de una guitarra cantábamos, contábamos historias reales o inventadas y observábamos el cielo.
Las noches de luna llena jugábamos al escondite , las demás a las prendas, y cuando nos cansàbamos y el fresco no llegaba para irnos a dormir , entonces observàbamos las luciérnagas y las estrellas fugaces.
Nuestros gritos infantiles se iban atenuando y poco a poco nos vencía el sueño, solo así la calle se quedaba vacía y en silencio.
Ahora las farolas dan más pena que luz. Los niños crecimos y nos fuimos.
En la calle ya no hay infancia , ni risas ,ni juegos, los mayores de entonces tampoco están .

domingo, 24 de mayo de 2015

El espíritu de la contradicción.


 Ya me lo decía mi madre cuando era niña :
"Eres el espíritu de la contradicción personificado "
Claro que yo entonces no lo entendía, aunque sabía que sus palabras no eran positivas, tampoco me importaba demasiado.
Si los reyes me traían una muñeca y yo había pedido un tirachinas o un fuerte Apache, de quién era la culpa , mía o de los reyes?...
Si los domingos al salir de misa yo prefería atrapar renacuajos en vez de tontear con los niños , de quién era la culpa? Mía o de las sosas de mis amigas que hacían lo imposible para atraer a los niños ?
A los 30 me cansé de ser joven y alardeando de ese espíritu mio de la contradicción decidí envejecer mi físico. Si esas señoras de labios inflados por la silicona y enormes tetas de plástico, con los ojos estirados hasta La sien y esa cara de esperpento quieren cambiar el rumbo del tiempo , por qué no puedo hacer yo lo contrario?
Me desequé la piel de la cara para que aparecieran las arrugas. Los labios se me afinaron , los párpados caían sobre mis ojos sin brillo , las cataratas me ensombrecían la mirada.Engordé unos kilos y la grasa alrededor de mi cintura me hacía parecer mayor ,mi monte de venus también engordó. La piel de mis axilas colgaba y las uñas de los pies eran duras , no había manera de cortarlas. Empezaron a salirme canas , mis analíticas eran ricas en azúcar y colesterol y mis articulaciones no respondían a mis órdenes.
Cuando acabó mi proceso de envejecimiento fue cuando me di cuenta de que, por primera vez en.mi vida, deseé que mi espíritu de la contradicción me abandonara y lo hizo , de tal manera que ya no ha vuelto; y aquí estoy, con este aspecto que no deseo,que odio , del que reniego cada instante de mi vida.

miércoles, 22 de abril de 2015

la quiromante.


 la quiromante.

Hacía  tanto tiempo que mi vida no tenía sentido que  no deseaba vivir. Sólo me faltaba un poco de valencia o cobardía, según se mire, y todo acabaría: Mis deudas, mis dudas, mi ex marido, el desamor  ¡tanto desengaño!  Que mi frágil equilibrio no soportaba ni un día más.

Sólo la sonrisa de mis niñas me mantenía.

Aquella tarde, como otras, iba camino del colegio a recoger a mis hijas, cabeza gacha y mirada perdida., como de costumbre. Una gitana me ofreció romero y yo lo rechacé; quiso leerme la mano y yo, escéptica como era, le dije que no tenía dinero, ella me dijo que no importaba, que había visto algo especial en mi mirada y le gustaría averiguarlo.

Le ofrecí la mano  burlona y ella me correspondió con una sonrisa misteriosa diciéndome:

Vas a tener suerte en la vida,  recibirás un dinero que no esperas, conocerás a un hombre bueno que te acompañará el resto de tu vida y tus hijas recibieran una invitación inesperada que les hará muy  felices.

Seguí caminando con una sonrisa en los labios por aquellas mentiras piadosas.  Cuando llegué al colegio la mamá de otra niña se acercó a mí y me dio 20 euros “toma, por fin me he acordado, me los prestaste hace dos meses y siempre se me olvidaba”.  Empecé a reírme mientras me guardaba el dinero.

A continuación se me acerca el  padre de una amiga de mis hijas (un hombre guapo a rabiar) y  me dice si quiero tomar un café mientras las niñas juegan en el parque. ¡No me lo podía creer! la gitana tenía razón, todo había empezado a cumplirse, tal y como ella me la había predicho.

En menos de media hora mi vida parecía estar dando un giro total.   No cabía en mi de tanta alegría, hasta me vi guapa cuando entré al baño de la cafetería.

DE camino a casa, las niñas me dijeron que las habían invitado a pasar un fin de semana en la casa de campo de una amiga. Ahora sí, esto era real, la gitana era adivina, tenía que verla de nuevo, esto no podía quedar así, necesitaba saber más, quizá a partir de ahora mi vida iba a cambiar. Ya no quería morir, ahora me embargaba una curiosidad, un deseo enorme de saber mi futuro.

Llegué a casa, abrí la puerta y saqueé la cartera del bolso para para guardar los 20 euros que me habían devuelto.  Me volví  loca buscándola, no estaba, entonces pensé de nuevo en esa maldita gitana.

 

 

 

domingo, 12 de abril de 2015

Moriremos con los armarios llenos.


Recordando a la filósofa francesa Simone  weil en su primer día de trabajo como obrera en una fábrica. 

 

Seis y media de la mañana, suena el despertador. Tengo sueño,  mucho sueño, estoy agotada.

El maldito despertador sigue emitiendo ese ruido horrible que me martillea el cerebro.

Abro un ojo, es aún noche cerrada, hace frio y no quiero levantarme.

Hago un gran esfuerzo y me levanto, preparo la cafetera y la pongo al fuego, mientras me meto en la ducha.

Salgo, tomo un café, rápido son ya las siete. Despierto a los niños, gritos, sueño, más sueño, más gritos, no quieren levantarse.

Siete y media, todos en el coche camino de casa de mis padres.

¡Corriendo que llegamos tarde¡  Los niños me dan pena, son pequeños y desde los primeros meses de su vida tenemos que levantarlos temprano haga frio, calor, truene o nieve. Hay que trabajar para pagar la hipoteca de la casa, el préstamo del coche, la mensualidad del sofá y la del ordenador, la cuota de los dos móviles más la del fijo, la de la  tv por cable, la ampliación del préstamo para la reforma del piso, el viaje a Disney con los niños, la comunión del mayor y......... ¡Dios mío han empezado las rebajas! Tengo que salir con mi amiga marta a comprarme los botines que vi el mes pasado, el abrigo gris, el jersey, los dos pares de zapatos, aquellos tres bolsos bonitos de locura y ese estuche de maquillaje que tanto necesito, además de ropa para los nenes, camisas para mi marido, no va a llevar las del año pasado ¿qué dirían mis amigas?  Además, tengo que comprar y comparar y comprar y comprar..........

Llego al trabajo, las horas son lentas como en un velatorio, pero hay que trabajar, para ganar dinero y poder pagar las compras.

A mediodía como cualquier cosa, los niños comen en el colegio, los abuelos los recogen y...por fin son las ocho de la tarde. Recogemos a los niños de casa de los abuelos, corriendo vamos a  casa, deberes, ducha cena y a la cama. Estoy muerta de cansancio, me acuesto y...... suena otra vez el despertador.

 

 

Estrellas de colores.


Veía las estrellas cada vez que la golpeaba.

Al principio las estrellas eran de colores, porque le hacía creer que la quería, después se tornaron grises y hasta negras, al final eran rojas, como la sangre que brotaba de sus heridas.

División difícil.


División difícil.

Mi amiga Lola dice:

“Nací y crecí en una familia humilde de honrados trabajadores. Mis vecinos, mis amigos, los amigos de mis padres, mis maestros, el tendero, el cobrador del agua y de la luz, el basurero, el campesino, el de la oficina de correos........había pocas excepciones, casi todos eran honrados.

Podían ser católicos, agnósticos, de derechas, de izquierdas, de centro, pero en su mayoría honrados. Crecí con el convencimiento que la sociedad era así, que las familias, por principio, lo eran.

La gente trabajaba para dar un futuro mejor a sus hijos, TRABAJABA!!!! No robaba.

Con el paso de los años he aprendido a dividir la sociedad en grupos: El dividendo que representa al estado, el divisor que somos los contribuyentes, el cociente, injusto y mal repartido   y el resto que son los políticos que se llevan todo lo que sobra, lo que no sobra, lo que se meten en el bolsillo, lo que sacan del país, lo que reparten con su familia y amigos y lo que se burlan de nosotros que no encuentro sitio donde encuadrar.

 

 

miércoles, 8 de abril de 2015

Padre.

Padre.
Me sentía protegida entre sus manos duras por el trabajo y fuertes por su juventud. Nada podía pasarme cuando me tomaba entre ellas. Todos los fantasmas, reales e imaginarios se esfumaban.
Orgullosa y dando saltitos de alegría recorría el camino, no importaba que fuera un paseo o un largo viaje, él estaba ahí para protegerme. Sabía tomar decisiones rápidas y efectivas, con esa agilidad mental que yo tanto admiraba.
Hoy su mano sigue siendo fuerte y se coge de mi br...azo para soportar en corto camino . Hoy su agilidad mental desciende en picada a medida que pasan las horas del día, por la noche es casi nula y necesita que yo le diga la palabra que está pensando, pero que no atina a decir.
Ahora su viaje más largo es un paseo de cien metros y los peligros de la calle se ciernen sobre él. Su mirada es corta, apenas ve , su corazón late lento , sus piernas, antes ágiles y rápidas apenas le llevan. Aun así quiere protegerme.

martes, 7 de abril de 2015

Un reloj de arena.

Un reloj de arena.
El testimonio de Dionisio parecía de vital importancia. Tanto, que el jurado, el juez, el abogado y el fiscal creyeron que su declaración había sido concluyente.
Tenía un buen plan y aprovecharía hasta el último resquicio para que su amigo quedara libre y así, en un futuro cercano, poder repartirse el botín y realizar el sueño de su vida que no era otro que comprarse un reloj de arena en la tienda de la esquina de su casa donde vendían productos procedentes de decomiso.
El amigo salió absuelto, Dionisio y él fueron de inmediato a comprar el reloj. Lo desmontaron, extrajeron el contenido, lo vendieron y subidos en un avión camino del otro lado del mundo reían mientras descorchaban una botella de Moet Chandon.

Algo parecido a la felicidad.


 La cocina de mi tía olía a bizcocho de naranja y canela. En primavera , cuando florecían los rosales y las celindas en el patio trasero , los olores se mezclaban con las notas de música de la radio y yo sentía algo muy parecido a la felicidad.
Mi tía cosía y cantaba , mientras el bizcocho de naranja se deshacía dulce y tierno en mi boca y los rayos tímidos del sol en primavera reconfortaban mi alma infantil.

Creando un personaje.


Después de inventar un personaje le rehice las facciones de la cara, le alargué la melena y se la coloreé de rojo , le rasgué los ojos negros y le difuminé las pestañas con maquillaje. Ya estaba casi lista , era una chica alta delgada , con cierto aire de misterio.
La vestí de negro y le puso un toque de color en los labios. La dejé caminar un rato y me gustó, era el personaje que necesitaba para escribir mi historia.
Al principio obedecía y se metí...a de lleno en su papel, en un momento dado dejó de escucharme y fue ella la que quiso contarme su vida. Me dejé llevar, mis dedos hábiles sobre las teclas del ordenador,solo tenían que teclear, era ella la que acabó contándome su historia a medias guardada entre mi imaginación y la personalidad del personaje que yo misma había creado.
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La coleccionista.

La coleccionista.
Envuelta en si misma , la mujer coleccionaba amistades. Buscaba , entre las viejas y las nuevas, alguna que le indicara su camino, perdido no sabía cuando ni dónde.
Los amigos llegaban,vivían el momento y pasaban página, la coleccionista no sabía y continuaba cuidando el nexo como un elemento vital.
Pasaron los años y la coleccionista acumuló amigos de la infancia, de la adolescencia, de la universidad, del colegio de sus hijos, de la vecindad, hasta que... un dia se dio cuenta de que no podía dedicar todo su tiempo a esa gente que nada le aportaba, es más, a medida que fue eliminándolos de su facebook, de su memoria y de su vida, comprendió que Podía vivir sin ellos igual que ellos hacían. Soltó amarras y a medida que iba olvidando sus caras la ansiedad desaparecía igual que la imagen de esas personas insignificantes e ingratas.

Conciencia .

Conciencia .
Las noches en vela son largas como una penitencia, como una condena. El corazón se acelera y se desboca , la respiración es insuficiente, hace frío y al momento calor, la ansiedad acaba por hacerte creer que , de un momento a otro el corazón se parará ,deseas que por fin lo haga para acabar con tanto sufrimiento.
Amanece y nada cambia escepto que el silencio se torna bullicio y los pensamientos se mezclan con los remordimientos.
De pronto , un día haces lo que ...debes y la conciencia se relaja , las noches se convierten en dulces nubes de algodón, para soñar y descansar. El corazón late a su ritmo , la ansiedad desaparece y la respiración pausada y placentera nos recuerda que hay que obedecer a la conciencia para vivir en paz. Porque hay que vivir y actuar como se piensa, de lo contrario se corre el riesgo de no vivir , porque la vida sin conciencia no es tal.
Lola.

jueves, 26 de marzo de 2015

Mi gran duda.



El vuelo directo Valencia  Paris  llegó con retraso. El tiempo justo de acabar las últimas páginas  de la  novela que estaba leyendo. Abrí mi  gran bolso de piel beige, el que usaba en  mis viajes especiales, y  la guardé.  Junto a la novela, sin aún saberlo, guardé la historia que estaba a punto de sucederme.

Como  otras veces vi la torre Eiffel a lo lejos y volvió a impresionarme.

Había quedado con él delante de la fuente de san Michel, cerca de  un pequeño y coqueto café que hacía esquina y ofrecía los mejores cafés de  Paris.

Lo vería por primera vez. Era  también la primera vez  que tenía una cita con alguien que había conocido por internet.

Todo empezó  en una página de intercambio de idiomas. Se  llamaba André,  tenía treinta años,  dos años más que yo, y quería aprender español.

El intercambio de idiomas dio paso a un filin especial. Después vinieron las  afinidades en música, literatura, cine. Las pequeñas confidencias acabaron en veladas compartidas a través del ordenador. Él me hablaba en  español, yo  en francés. No fue un amor a primera vista, fue fraguándose poco a poco, hasta que empezó a ser imprescindible en mi vida. Sentía tanta emoción cada vez que conectaba el ordenador y lo veía al otro lado...

Hasta que no pude más y viajé a Paris para conocerlo.

Llegué al hotel, me di una ducha, comí algo y salí a su encuentro.

Al llegar a la plaza San Michel pasó algo que me dejó sin aliento, un “déjá vu”.  Delante de mí había  una pareja de músicos callejeros, la chica cantaba al ritmo del violín que tocaba el chico. ¡No podía ser!  todo sucedía como en la novela que acababa de terminar en el avión.  La chica, el chico con el violín y hasta la canción era la misma  del libro. Pensé que la vida tiene extrañas coincidencias  que de contarlas a alguien no las creerían. Era una vieja canción de Edith Piaf.

Lo vi llegar de frente y pensé que era el chico más guapo que había conocido jamás. Me saludó con timidez, cuando lo que yo quería era echarme en sus brazos y besarlo. Me propuso un paseo por los jardines de Luxemburgo y palidecí, era el mismo recorrido que había hecho la pareja de la novela, era todo tan extraño....

Acepté con una naturalidad fingida, pero cuando llegamos tuve miedo, no quería que se repitiera ningún otro párrafo de la novela, pero nada más llegar me sorprendí a mí misma diciendo las mismas palabras que la protagonista.

Ahora y si no me fallaba la memoria me besaría, pensé, y así fue, me dio el beso más apasionada que nunca nadie antes me había dado, lo mismo que a  la protagonista de la novela.

 Desde ese momento y hasta hoy, dos años después, me persigue la duda de si actúo por mi cuenta o lo que me sucede está determinado por  el guion de aquella novela.

 

 

 

Un reloj de arena.


El testimonio de Dionisio parecía  de vital importancia. Tanto que  el jurado, el juez, el abogado y  el fiscal creyeron que su declaración había sido concluyente.

Tenía un buen plan y aprovecharía hasta el último resquicio para que su amigo quedara libre y así, en un futuro cercano, poder repartirse el botín y realizar el sueño de su vida que no era otro que comprarse un reloj de arena en la tienda de la esquina de su casa donde vendía.  Productos procedentes de decomiso.

El amigo salió absuelto, Dionisio y él fueron de inmediato a comprar el reloj. Lo desmontaron, extrajeron el contenido, lo vendieron y subidos en   un avión camino  del otro lado del mundo reían mientras descorchaban una botella de Moet Chandon.

 

 

Solidaridad

Mi relato sesleccionado en un concurso del periódico levante, publicado en un llibro recopilatorio.

Marina nació en una familia Valenciana y fallera.

Soñaba con ser fallera mayor, pero la fatalidad quiso que sus padres perdieran el empleo. Su madre pensó alejarla de Valencia aquellas fiestas, pero  recibió una llamada sorpresa del casal.

Le hicieron llegar un traje de valenciana, un aderezo,  manteletas,  lo necesario para cumplir su sueño.

En la memoria de Marina quedaría gravado cada instante de aquellas fallas: los pasacalles, la ofrenda, el olor a pólvora....  Antes de la “cremá” indultó al ninot que representaba la generosidad, entre lágrimas de emoción y llamaradas, su retina registró el significado de la  solidaridad.

Abelardo y Eloísa.


 

El artista fallero presentó un  boceto en el casal y hubo unanimidad: el lema  de ese año sería los amantes.

El día de la “plantá” los amantes parisinos Abelardo y Eloísa, uno frente al otro, sonreían grotescamente. Por la mañana dos lágrimas se deslizaban por ambas mejillas, como si de  un milagro se tratara. El artista reparó las mejillas esa noche y la siguiente los amantes de cartón piedra volvieron a llorar.

 Cuentan los asistentes a la “cremá” que, solo cuando los  “ninots”  se fundieron al quemarse, sus lágrimas desaparecieron  y una  sonrisa efímera  afloró a sus mejillas.

 

 

sábado, 21 de marzo de 2015

Emigración.

 
Mi madre me preparó una maleta pequeña y desvencijada, la única que había en casa.
Me sobró sitio después de guardar mis pocas pertenencias. Para llenar el vacío metí en ella unas cuantas ilusiones y otros tantos sueños, envueltos todos con la inocencia de una niña de apenas 15 años. Entonces, ya llena, la cerré y partí en busca de la libertad. 
Esa libertad que yo creía que me faltaba, por moverme en un pueblo pequeño y atrasado, donde solo huele a aire limpio. 
Desde el asiento trasero del autobús miré hacia atrás y una sensación extraña me invadió, mezcla de melancolía y algo indescifrable para mi. 
De fondo sonaba un bolero, mis ojos se llenaron de lágrimas y mi pueblo blanco que solo olía a aire puro se difuminó entre mis lágrimas y la distancia. 
Atrás quedaron los besos de mi primer amor, mi colegio, mis amigos, mi familia y algo muy parecido a la felicidad.

sábado, 7 de marzo de 2015

División difícil.


 

Mi amiga Lola dice:

“Nací y crecí en una familia humilde de honrados trabajadores. Mis vecinos, mis amigos, los amigos de mis padres, mis maestros, el tendero, el cobrador del agua y de la luz, el basurero, el campesino, el de la oficina de correos........había pocas excepciones, casi todos eran honrados.

Podían ser católicos, agnósticos, de derechas, de izquierdas, de centro, pero en su mayoría honrados. Crecí con el convencimiento que la sociedad era así, que las familias, por principio, lo eran.

La gente trabajaba para dar un futuro mejor a sus hijos, TRABAJABA!!!! No robaba.

Con el paso de los años he aprendido a dividir la sociedad en grupos: El dividendo que representa al estado, el divisor que somos los contribuyentes, el cociente, injusto y mal repartido   y el resto que son los políticos que se llevan todo lo que sobra, lo que no sobra, lo que se meten en el bolsillo, lo que sacan del país, lo que reparten con su familia y amigos y lo que se burlan de nosotros que no encuentro sitio donde encuadrar.

 

 

viernes, 27 de febrero de 2015

Fuerza de atracción

Fuerza de atracción
Ella, misteriosa, cerraba los ojos mientras soplaba grandes pompas de jabón que lo envolvían, lo embriagaba , lo anulaban......ejerciendo sobre él una extraña fuerza de atracción que descomponía la luz en colores , formando a su alrededor una fina película difícil de traspasar.

Papiroflexia


 El jugaba a transformar infidelidades ,ella confeccionaba sueños de amor.
El elaboraba pajaritas de papel, ella las encerraba en una jaula y esperaba que cantaran.

miércoles, 25 de febrero de 2015

El valor de las cosas.


 

La gente joven no entiende que nosotros somos de otra generación, que venimos, poco menos que de otro mundo, de otro planeta.

Me refiero a los que estamos alrededor de los 50 años.

Nosotros venimos de una infancia tan diferente a la de nuestros hijos que ellos no comprenden que los objetos que ahora se tiran alegremente, o se reciclan, antes tenían una segunda vida.

Siendo así, que las cajas de cartón servían para guardar cientos de cosas, de los botes de cristal se hacía un buen uso en la cocina, la ropa vieja se usaba para hacer bayetas y limpiar el polvo, con los periódicos leídos se limpiaban los cristales e incluso servían de papel higiénico. No había ni un objeto que fuera directamente a la basura, es por ello que  a nosotros nos cuesta tirar las osas y las  almacenamos para más tarde darle un segundo uso. 

Oportunidad que nunca llega, por lo que con dolor de nuestro corazón hacemos paquetes y casi llorando los bajamos a la basura, volviéndonos varias veces por si hay algo de valor.

 

 

jueves, 12 de febrero de 2015

Jugando a vengarse.


Fue  casualidad. El  dejó abierta la página de internet.  Ella, quizá por una curiosidad  o por sospechas, entró en el chat.

Era la primera vez en su vida que lo hacía, no sabía ni cómo funcionaba.

Una pestaña roja parpadeaba, la abrió y observó.

Alguien desde el otro lado le hablaba.  Era una mujer joven, por lo menos en la foto.

-Estás ahí cielo, necesito hablar contigo, no podré ir a tiempo a nuestra cita, iré una hora más tarde, recuerda, trae tú el champan, yo llevo el resto.

Siguió leyendo y a medida que lo hacía se iba indignando.

Su marido, fiel como pocos y honrado había dejado el rastro indeleble de su infidelidad.

Su mundo dio la vuelta, como si viajara en una noria camino de ninguna parte.

Aceptó la solicitud de amistad de la primera persona que s e lo pidió y empezó a jugar.

¿Cómo te llamas? Le dijo el hombre.

-Calamidad, le dijo ella, y el estalló en una sonrisa de letras mayúsculas.

- Yo me llamo Marcos y busco una princesa como tú para envolverla en un cuento de fantasía.

-¿Cómo eres? Le dijo él.

- Soy bajita, tengo el culo gordo, algo bizca y medio calva y con la cara llena de bello.

El volvió a reír en mayúsculas.

-Lo que leo de ti me gusta, le dijo Marcos.

-¿Cómo sabes que te gusta si no me conoces?

- Porque ninguna mujer dice de sí misma que es fea o gorda, seguro que eres una belleza.

-Dime tu nombre, por favor.

-Me llamo Nuria- no le dijo su verdadero nombre.

- ¿A qué te dedicas?

- Soy profesora- mintió.

-Yo soy comercial, pero me gusta decir que soy viajante, como nos llamábamos antes. Soy muy rematico y me gustan las mujeres tímidas como tú.  

-¿Cómo sabes que soy tímida?

-Muy fácil, la mayoría de mujeres que entran en el chat van al grano y tú eres diferente.

Él le pidió ver su cara y ella  se negó. El insistió.

De pronto la puerta de la casa se abrió y el marido entró en la habitación, ella cerró precipitadamente el ordenador. 

Cuando le dijo que se iba, ella supo dónde y le dolió tanto que a partir de ese día algo cambio en sus vidas. El rencor me apoderó de ella y supo que habría un antes y un después de aquel día.